Podríamos hacer todo tipo de argumentaciones para tratar de convencer de las bondades de nuestro sistema de seguridad ciudadana, pero los datos son más claros y no admiten debates.
En 2007, de una plantilla de 75 agentes de la policía local había 53 ejerciendo sus funciones. El gobierno socialista cubrió las plazas vacantes y sacó una oposición para cubrir todas las plazas en propiedad.
Desde entonces hemos tenido seis bajas, cuatro por jubilación o invalidez y dos que, por razones personales o familiares, han optado por trabajar en otros municipios. Nadie se va por dinero. Estas bajas se han cubierto con personal interino hasta que volvamos a hacer una OPE.
En los últimos siete años el sueldo de la policía en Sestao se ha incrementado un 37 por ciento de media, lo que la sitúa en los mismos niveles de salario que cualquier policía del entorno.
Se ha dotado a la policía local de nuevos coches, nuevas motos, una furgoneta de atestados, sistema de recogida de huellas dactilares, sistema TETRA de comunicaciones, etc.
Se han colocado cámaras de seguridad en Txabarri, La Iberia o Antonio Trueba (por las escaleras mecánicas) y se colocarán más (las siguientes en Carranza)
Se está instalando el nuevo sistema Wimax para transmisión de la información que mejora el WIFI actual, así como la fibra óptica, para garantizar una correcta recepción de las señales de las cámaras.
Además cuentan con el apoyo en diferentes momentos de vigilantes, serenos y ahora agentes de barrio, que cumplen una labor preventiva con su presencia en las calles y son los ojos de la policía allí donde se encuentran.
Gracias a las gestiones realizadas y a la buena disposición de la Consejería de Interior del Gobierno vasco, se ha mejorado la coordinación de la policía local y la ertzaintza, plasmada en operativos conjuntos que se ven en las calles de Sestao.
El Consejero de Interior se reúne con el Alcalde periódicamente para constatar el buen funcionamiento de esta colaboración.
En el primer año de vigencia, la delincuencia ha descendido un 25 por ciento en Sestao, y en el caso de los delitos contra el patrimonio (robos), ese descenso es del 34 por ciento. Son datos de los dos cuerpos policiales.
Los vecinos son los principales agentes en la lucha contra la delincuencia con sus llamadas a la policía o directamente al Alcalde para informar de lo que ocurre en sus calles. La existencia de un teléfono para realizar denuncias sin necesidad de identifcarse acaba con el mito de que hay muchos delitos que no se denuncian por miedo.
El Consejero de Interior cumple su compromiso y dota a la comisaría de la ertzintza en Sestao de 25 nuevos agentes. Pero la mejora es aún mayor que esa cifra, puesto que se dota de cien agentes más (tenía 41) a la brigada de refuerzo, que será la que se encargue de los eventos en el BEC o de las zonas colmerciales como el Megapark, de manera que todos los agentes de la comisaría se dedicarán a la seguridad ciudadana en los pueblos.
Gracias a todo esto tenemos un buen nivel de seguridad ciudadana en Sestao y la gente lo percibe, pese a que, como en cualquier lugar, existe delincuencia, y pese a que hay personas y grupos interesados en mostrar un Sestao inseguro que nada tiene que ver con la situación actual de Sestao.