miércoles, 16 de noviembre de 2011

En cuatro meses echan por tierra el trabajo de cuatro años

Obras presupuestadas que no se inician, otras que se paralizan, subvenciones a punto de perderse... Bergara y su equipo se están cubriendo de gloria con un municipio parado en el que el gobierno municipal es incapaz de actuar.

En las Juntas de Gobierno se limitan a aprobar temas que ya dejamos en marcha. Nada nuevo, nada de su propio trabajo. Las actas lo demuestran.

Y como no hacen nada y además prometieron cosas que no podían hacer, se niegan a convocar comisiones par dar cuenta por ejemplo de qué piensan hacer para crear empleo, además de perder 80 puestos de trabajo de los solicitados en los planes de empleo de este año, que de momento es lo único que han hecho.

También sería deseable una comisión de urbanismo para que aclaren por qué su adorada Diputación ha paralizado las obras de las viviendas de Kueto sin dar ninguna explicación.

Y por supuesto una comisión de industria en la que tenemos ganas de ver cómo explican a los vecinos de Miramar a dónde van a llevar la subestación eléctrica que les prometieron trasladar y sobre todo cuándo lo van a hacer. Les llegaron a decir que estaban negociando con Iberdrola, pero parece que no era todo tal y como decían.

Aunque quizás debería ser el propio pueblo de Sestao el que se pregunte por qué se retrasa el inicio de las obras de urbanización de Miguel Servet o la construcción de la central de recogida neumática de basuras, ya presupuestadas y tan importantes para modernizar Sestao y para crear empleo.

También será el pueblo de Sestao el que se cuestione por qué se paralizan los permisos para ascensores. El gobierno socialista aplicó la flexibilidad en cuanto al espacio que debe quedar libre en la escalera para permitir que se coloquen ascensores en tantas comunidades en las que hay personas mayores o con problemas de movilidad que lo solicitan. El PNV no cree en esa flexibilidad y lo paraliza. Parece que su compromiso con la accesibilidad es, como todo lo demás, una pura falacia destinada a captar votos de incautos ciudadanos.

Y si el gobierno nacionalista de Josu Bergara no hace nada ¿qué va a pasar con las subvenciones concedidas, que están condicionadas a que se hagan determinadas obras?
Ahí tenemos los 450.000 euros concedidos por la dirección de suelo y urbanismo del Gobierno vasco y que ya estaban integrados en el presupuesto de este año, o el millón y medio para el Museo de la Siderurgia en la escuela de aprendices, donde ahora dice Bergara que quiere montar un centro integral de empleo.

La respuesta es muy sencilla: si las obras pactadas no se ejecutan Sestao tendrá que renunciar a las subvenciones y devolver las que ya hayan sido entregadas.

¿Nos lo podemos permitir? ¿Nos podemos permitir un gobierno incapaz que lleva de nuevo a Sestao a la paralización?