Dicen que la victoria tiene muchos padres, pero la derrota siempre es huérfana.
Afortunadamente hoy el pueblo de Sestao ha desmentido el refrán y se ha volcado con los remeros de Kaiku a la vuelta de un triste viaje tras la derrota en La Concha.
Es un placer ver la plaza del Kasko abarrotada de vecinos y vecinas de Sestao que querían agradecer a los bogadores el esfuerzo demostrado no sólo hoy sino durante toda la temporada. No era fácil para ellos, porque siempre es mejor enfrentarse a la gente para disfrutar del triunfo, pero entre todos lo han hecho fácil y ha sido una fiesta muy especial.
Pero quienes han esperado la llegada de sus ídolos, querían agradecer algo más, querían agradecerles haber devuelto la ilusión a un pueblo que está cambiando, que se moderniza, que se integra plenamente en el siglo XXI, pero que necesitaba volver a tener una ilusión como la que supone Kaiku. Hoy han demostrado ser humanos, pero sabemos que están ahí, y que podemos contar con ellos para el próximo año.
¡Aupa Kaiku!