No pasa desapercibido y todo el mundo tiene una opinión. La reforma llevada a cabo en el edificio de la Escuela de Música está dando que hablar en el pueblo.
La fachada estaba muy sucia y no se apreciaba en todo su esplendor el magnífico trabajo realizado en el año 1912 por el arquitecto Santos Zunzunegui.
Este arquitecto, hoy olvidado por muchos, fue un artista de su época y dejó grandes trabajos en toda la margen izquierda.
El edificio se construyó como escuela pública (la escuela municipal Carlos VII) y fue remodelado en el año 1987.
Desde entonces nada. Ahora se da un cambio importante a su fachada que no es arbitrario. Los técnicos consideran que esos tonos verdes y burdeos resaltan las filigranas de la fachada y armonizan bien con el color del grupo Avellaneda, que está junto a la Escuela.
No sólo se ha pintado la fachada. También se han cambiado todas las ventanas del tercer piso gracias a una subvención de 80.000 euros del Departamento de Vivienda del Gobierno vasco. Con ello se reduce el gasto energñetico y se mejora la calidad de vida interior.
Al comienzo de la legislatura se renovó el patio de butacas y se colocó una nueva alfombra de acceso al salón de actos.
Ahora tenemos una escuela en mejores condiciones y sólo cabe esperar que quienes usan el salón de actos no destrocen las butacas, como ocurrió en el pasado, y que los amigos de los carteles recuerden que la fachada de este edificio no es un lugar permitido para sus anuncios.
Pero volvamos al debate. ¿Sabéis qué es lo mejor de ese debate? Su existencia. Hasta hace poco en este pueblo el úncio debate que podíamos tener es el de cuándo se iban a hacer obras. Ahora por fin podemos debatir sobre si nos gustan más o menos las soluciones planteadas por los técnicos para las numerosas obras que se necesitaban en Sestao y que se están llevando a cabo.
Opinemos, planteemos alternativas y disfrutemos de un pueblo que evoluciona y se embellece cada día.