Cuando se habla con los vecinos de la zona reconocen que algo está cambiando y que se nota en el día a día del barrio. Hablamos de Los Baños, que es la calle que concentra la mayoría de las 120 viviendas municipales de Sestao.
El desbarajuste que existía hasta la llegada del actual equipo de gobierno se ha controlado y esto ha beneficiado a todos los vecinos y vecinas del barrio.
Los datos no mienten:
Cuando la sociedad pública Sestao Berri se hizo cargo de la gestión de estas viviendas, la morosidad estaba en el 48 por ciento. Es decir, casi la mitad de los inquilinos no pagaba la renta. A finales de este año esa morosidad quedará apenas en el tres por ciento, y puede ser residual en el próximo ejercicio.
El estado de las comunidades se controla con visitas. 127 se han hecho en los últimos seis meses para detectar los problemas de convivencia que de otra forma podrían quedar ocultos.
Un técnico aparejador se ha incorporado este año al equipo de Sestao Berri. Así se puede hacer un seguimiento del estado de las viviendas.
A los usuarios se les recuerda la necesidad de mantener la vivienda en buenas condiciones y la obligación de un mantenimiento adecuado. Incumplir estas premisas puede conllevar sanciones e incluso el desahucio. Seis inquilinos han tenido que abandonar sus casas y se tramitan nuevos expedientes de desahucio.
La ocupación de las viviendas se acercará a finales de año al cien por cien. Sólo quedarán las que están siendo reformadas. Estos trabajos se hacen a través de talleres-empleo y acuerdos INEM-Corporaciones locales, lo que permite además ofrecer una salida laboral a personas en desempleo.
Otro aspecto importante de la gestión de Sestao Berri es el de las Rentas, que no se actualizaban desde los tiempos del Rey Carlos V. Ahora se ha incrementado en un 50 por cieto para que sea más realista.
Esta labor no aparece en las noticias diarias y pasa desapercibida para quien no está directamente implicado, pero es esencial para el cambio que está experimentando la parte baja de Sestao.