La calle Rivas está hoy más despejada. Los inmuebles números 22 y 24 han sido derribados el pasado fin de semana.
Son dos edificios que estaban fuera de ordenación y que han exigido el realojo de sus ocupantes antes de proceder al derribo. En total son ya 127 las personas realojadas (111 sólo en esta legislatura).
Podemos decir que hemos acabado con la infravivienda. Quedan pisos en Txabarri que necesitan rehabilitarse, pero que ya están en proceso gracias al acuerdo con el gobierno vasco. Quedan también edificios afectados por la prolongación de la Gran Vía y el último tramo del eje del Ballonti, que serán derribados para construir el ensanche de Sestao, pero que en ningún caso se pueden considerar infravivienda.
En breve caerá también el número 18 de la calle 25 de Diciembre para dar paso a la construcción de 44 viviendas en la calle Orixe, lo que se conoce como UE1 Txabarri-El Sol. Con este edificio, que ya está tapiado y con sus vecinos realojados, serán 20los edificios antiguos derribados en Rivas, San Ignacio o Vega Nueva.
La zona baja está cambiando. Los edificios antiguos se derriban, se levantan nuevas viviendas, el vivero de empresas y centro social para el barrio ya está terminado, el Vial de La Benedicta está a punto para entrar en servicio y conectarnos con la ría, y la carretera sigue su transformación a buen ritmo.
Éste es el Sestao real y no el que algunos se imaginan.