Es triste decirlo, pero se ha acabado la renovación de la parte baja de Sestao. Ya no queda nada de las promesas y las falsedades vertidas por los nacionalistas durante una campaña electoral en la que emplearon cuatro años. Llegan al gobierno y se olvidan de las prioridades.
Sólo hay que mostrar un dato elocuente. Durante los cuatro años de gobierno socialista se derribaron 20 edificios que no reunían unas mínimas garantías de habitabilidad, se construyeron cinco inmuebles y se puso en marcha el acuerdo con el Gobierno vasco para la reforma o reconstrucción de otros ocho.
Llevamos casi un año de gobierno del PNV y lo que tenemos es la Nada. El único edificio que ha caído lo hizo por una ruina inminente que obligó a meter la piqueta.
Ahí tenemos a un montón de familias que han sido realojadas y que esperan la construcción de sus nuevas viviendas pero que ahora no saben cuándo podrán volver a Sestao porque el gobierno municipal una vez más es incapaz de hacer su trabajo.
Un trabajo que en este momento consiste en exigir a la Diputación que ponga ya en marcha el último tramo del eje del Ballonti y las cargas de urbanización que les corresponden.
Es especialmente urgente proceder al derribo de los números 6, 7 y 9 de Rivas, por su deterioro, pero el PNV, que cuando estaba en la oposición presumía de que todo lo conseguían ellos, ha quedado una vez más en evidencia. Son incapaces de que sus compañeros de partido en Diputación les echen una mano y pongan en marcha el proceso de derribos. Sólo quedarían otros tres edificios también en Rivas, que están afectados por el vial del Ballonti y la urbanización de La Punta.
Pero no trabajan o no saben cómo hacerlo. Quizás porque el máximo representante del ayuntamiento, el alcalde, está más preocupado por hacer méritos en el PNV de cara a su carrera profesional en Diputación que a buscar lo mejor para Sestao.
Esos edificios fuera de ordenación que se degradan, pierden valor cada día y sirven de llamada para elementos indeseables que se instalan en ellos y deterioran la convivencia, son sólo un ejemplo de la falta de gestión y la parálisis a la que este gobierno nacionalista ha sometido al ayuntamiento y al pueblo de Sestao.
Es triste ver cómo el esfuerzo por reurbanizar la parte baja, dotarla de infraestructuras nuevas y mejorar su calidad de vida se puede ir al traste en apenas unos meses de dejadez sólo acompañada de mucha parafernalia propagandística.