Ahí tenemos al alcalde escanenado su nómina (no se sabe por qué la de febrero) para alardear de ser el más transparente.
Además de una ridiculez, porque la nómina ya fue publicada en el Boletín Oficial de Bizkaia tras la aprobación de los presupuestos, es un insulto a la ciudadanía.
Lo es porque además de hablar de transparencia hay que practicarla. Y no es transparente negar a los concejales de la oposición el acceso a expedientes como el de las obras de reforma del polideportivo de Las Llanas o el de la recogida neumática de basuras, máxime cuando hay serias contradicciones entre lo que se informó a los grupos políticos y lo que Bergara anuncia en prensa.