Si su comunidad de vecinos no ha hecho ya las obras de reparación de la fachada o el tejado y tampoco se han decidido por la instalación del ascensor, llega tarde.
El PNV, que tantas veces habló de la necesidad de ayudar a las comunidades para esas obras y de la necesidad de mejora de la accesibilidad en el municipio, reduce a la mitad las subvenciones.
Hasta ahora una comunidad crecibía 6.000 euros para la instalación de ascensores. Ahora se quedarán en 3500. Las de fachadas y tejados pasan de 3000 a 1500.
Curiosa decisión de los nacionalistas, porque este año se había ampliado la partida a petición del grupo socialista para poder ayudar a más comunidades.
Gracias a esta rebaja sobrará dinero y el PNV podrá gastárselo en lo que le venga en gana sin haber tenido que explicarlo en los presupuestos del municipio.
Mientras tanto seguiremos con problemas de accesibilidad en numerosos edificios y con otros que se caen a pedazos porque son muy antiguos y las reformas muy caras.
Gloriosa gestión la de este alcalde y su equipo.