martes, 16 de octubre de 2012

Una Casa del Pueblo renovada en Sestao

Las Casas del Pueblo han sido siempre un lugar de encuentro, no sólo de los afiliados del Partido Socialista, sino de todos los ciudadanos que quieren trabajar por sus pueblos.

Lo decía el lehendakari ayer recordando que, en sus orígenes, eran los lugares donde se enseñaba a leer a los hijos e hijas de los trabajadores que no podían pagarse los estudios.

Hasta hace muy poco eran además reductos de libertad mientras vivíamos en una sociedad amenazada por el terrorismo.

Hoy, por fin libres de amenazas, las Casas de Pueblo siguen siendo lugares abiertos donde tienen cabida todos los que quieran aportar algo a la sociedad en la que vivimos.

Así se configura la renovada Casa del Pueblo de Sestao. Disponemos de un lugar abierto para reuniones, asambleas...; nuestro grupo de concejales atenderá a la ciudadanía, y hemos habilitado un espacio para los movimientos ciudadanos. Todo ello en un local diáfano y acristalado, donde todo está al alcance de la vista.

Lo de menos es que el local sea mucho más moderno, accesible, que tenga una buena insonorización, o que esté perfectamente equipado y decorado de forma agradable. Lo importante es que estamos abiertos para todos los que lo necesiten.

También es importante para nosotros que la reinauguración de la Casa del Pueblo tuviera como invitados a nuestro Lehendakari y Secretario General de los Socialistas Vascos, Patxi López, y al Secretario General de los Socialistas Vizcaínos, José Antonio Pastor.

A ambos les hicimos entrega del "yunque", el símbolo que los socialistas de Sestao utilizamos para distinguir a las personas o colectivos que trabajan por el bien de la ciudadanía, a aquellos que trabajan por un mundo mejor.

También les dijimos que trabajaríamos incansablemente para conseguir que los socialistas, liderados por Patxi López, sigamos al frente del Gobierno vasco. Porque hay que mantener al gobierno que ha sabido ahorrar sin recortar servicios, el que se ha opuesto al copago para los jubilados, el que ha subido las becas mientras otros las recortaban, el que se ha negado al aumento desmesurado de tasas universitarias, el que abre centros de salud y hospitales en lugar de privatizar servicios, el que apuesta por el trilingüismo y la Eskola 2.0 en lugar de masificar las aulas y despedir profesores, el que ha estado al frente de la lucha contra ETA...

El yunque, va acompañado de otros símbolos del socialismo: el tintero con la pluma y el libro, donde se recojen algunos artículos de la Constitución. Ahí está desde la libertad de expresión al derecho a la salud, la educación o la asistencia social. Son derechos que parecen incuestionables, pero que la Derecha (la nacionalista y la no nacionalista) está empezando a poner en duda.

Sabemos que se puede hacer otra política frente a la crisis. Una política que no abandone a nadie y que no acabe con la cohesión social que tanto nos ha costado conseguir. Eso no lo va a hacer la Derecha. La de Rajoy ya lo ha demostrado en el conjunto de España, y Urkullu al frente del PNV quiere hacer lo mismo en Euskadi. Trata de aparentar, pero sus gestos y las pocas frases que se le escapan lo delatan.