jueves, 8 de noviembre de 2012

Un referéndum ilegal, una obra absurda y un gobierno incompetente

Lo triste es que no sólo el título de esta entrada, sino la propia situación de Sestao desde que el PNV nos gobierna, recuerda cada día más a un capítulo de "La que se avecina"

Hoy tenemos convocado un referéndum que se salta a la torera la ley. Porque la ley es muy clara: Un alcalde no puede convocar un referéndum sin la aprobación del pleno y previa autorización legal.

¿Pero qué le puede importar esto a nuestro alcalde? Absolutamente nada. Por eso convoca un referéndum en el que se restringe el derecho al voto a uno por vivienda en lugar de uno por persona, nadie sabe quién forma la mesa electoral, ni cómo se va a hacer el escrutinio, ni cómo o cuándo se publicarán los resultados.

Es sólo el penúltimo capítulo de una historia que no debería haber comenzado nunca.
El alcalde, que dice que sí a todo el mundo aunque no pueda hacer lo que le piden, acepta la petición de un hostelero y decide peatonalizar una calle renovada completamente hace tan solo seis años. Para ello destinará un dinero que debía ir a las calles que llevan 35 años sin arreglarse.

En seguida vecinos y comerciantes le piden audiencia para expresar su oposición al proyecto, pero no los recibe. Los comerciantes ya han visto bajar la recaudación de sus negocios y los vecinos temen el ruido y la suciedad que les va a traer la peatonalización.

Y al ver la que se le viene encima, el alcalde no se atreve a reconocer que la prueba ha sido un fracaso y decide convocar este referéndum ilegal para poder decir que la decisión ha sido de la ciudadanía. Una auténtica cobardía.

No es más que otro ejemplo de que el gobierno municipal no sabe a dónde va, no sabe gestionar la vida diaria de este municipio y pretende tapar con excentricidades su nula gestión.

Sestao no se merece esto.