Y resulta que son aguas fecales.
No nos gusta decir que ya lo advertimos, pero es que YA LO ADVERTIMOS. Cuando se hace una reforma integral de una calle y no se sustituyen las tuberías que tienen 30 años pasan estas cosas.
Claro que se ahorra dinero y se puede salir en los medios para decir que ha habido un retraso mínimo en los plazos, pero se oculta que no se han solventado las deficiencias que han aparecido y que hipotecan el futuro de la zona, porque los problemas irán apareciendo poco a poco.
Aquí tenemos el primero en forma de aguas fecales saliendo por las tapas de registro de la calle Miguel Servet y provocando balsas nauseabundas.
Urge arreglar este desaguisado cuanto antes, que los responsables del gobierno del PNV, con su alcalde a la cabeza, se disculpen con los vecinos, y que se comprometan a actuar con más diligencia en próximas ocasiones, si es que llegan a poner en marcha otra obra, cosa muy dudosa dada su capacidad de gestión.
Desgraciadamente veremos más problemas en Miguel Servet, porque también advertimos de fallos en el diseño de los desagües, que ya han producido inundaciones, o de la falta de canalización de una línea de Iberdrola, que "solucionaron" colocando las farolas en medio de las aceras. Son unos genios.
