lunes, 19 de julio de 2010

Solidaridad en tiempos de crisis

Primero fueron los niños saharauis. Pequeños que viven en campos de refugiados en Argelia en medio del desierto y soportando temperaturas infernales. Después llegaron los ucranianos, niños que viven cerca de lo que fue la central nuclear de Chernobil soportando las radiaciones que todavía hoy emana el lugar.

Unos y otros tienen algo en común, la solidaridad de una personas que han decidido no mirarse sólo su ombligo. Mientras algunos ponen la crisis como excusa para todo, ellos han decidido que no es momento de recortar el esfuerzo y fruto de ello tenemos de nuevo un verano más a esos niños y niñas que durante dos meses recuperan fuerzas, mejoran su sistema inmunitario o simplemente pasan un verano diferente, conocen nuevas personas, nuevas formas de vida...