Hoy ambos grupos se han negado a aprobar la Ley de Juventud que el Gobierno vasco llevaba al Parlamento.
Del PNV extraña bien poco, ya que todo lo que no sea "construcción nacional" les importa bien poco. Más rara es la abstención del PP, después de haber estado trabajando hasta el último momento en la elaboración de la ley.
Tendrán que explicar por qué si les parecía bien cuando se estaba elaborando les parece mal a la hora de votar.
Y ambos grupos tendrán que explicar a la juventud vasca por qué prefieren jugar al juego de atacar al gobierno en lugar de trabajar para mejorar la vida de los ciudadanos.
Porque de eso trata la ley, de mejorar la vida de los vascos más jóvenes, su proyecto de vida, a través por ejemplo de la vivienda y el empleo.
La derecha une sus fuerzas sin importar la patria que defiendan, que al final siempre es la suya propia.