No es una opinión personal. Lo ha dicho el interventor: En un año al ayuntamiento de Sestao le faltará un millón de euros para cuadrar las cuentas si no se adoptan de inmediato medidas de contención del gasto. ¿Serán capaces de incumplir la Ley de Estabilidad Presupuestaria por no tomar las decisiones necesarias ahora?
Y no se adoptan esas medidas que reclama el interventor, más allá de haber cerrado la piscina de Las Llanas, con el consiguiente trastorno para los usuarios y la suspensión de algunos cursos de natación para escolares.
Lejos de pensar en las advertencias del interventor, que se cansa de hacer informes negativos porque se presupuestan cosas para las que no hay dinero, nos encontramos con que el ayuntamiento debe devolver a la Diputación 400.000 euros este mismo año y el gobierno del PNV todavía no ha dicho de dónde lo va a sacar.
El pagano de esta situación será el ciudadano y más concretamente los vecinos y vecinas de la parte baja, porque el PNV ha decidido quitar la mitad del dinero presupuestado este año para la rehabilitación de inmuebles en Txabarri con la excusa de que ya se pondrán en 2014.
Nos parecía más oportuno mantener el dinero que ya tenemos presupuestado este año para Txabarri que aplazarlo hasta 2014, cuando nos dicen que tendremos un déficit de un millón de euros. Pero cada uno tiene sus prioridades, y las del PNV, con el apoyo de Bildu, parecen ser el euskera y el apoyo a los pueblos en procesos de liberación, que vete tú a saber qué es esto, aunque nos lo imaginamos.
Hoy vuelven a vender que Txabarri seguirá adelante, pero los datos son tozudos y mucho nos tememos que se quedará en palabrería, como casi todo lo que viene diciendo el PNV desde que estaba en la oposición.